1.20.2010

ricardo güiraldes/poemas solitarios



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septimbre 1924


me he acostumbrado a estar solo,
como el ombú se ha acostumbrado a la pampa.

mi alma es una esfera mirando su centro
que es vigor.

para caminar por la vida,
sé sostenerme sobre las piernas
de mi voluntad y mi coraje.

la noción de mi propia existencia me impide caer.

la vida es una obligación que mantener.

ignoro la cobardía cuando me he dicho: «DEBO».




Agosto de 1924


en este momento, en que sufro, mi coraje debe
comprender.

nada es que mi cuerpo se bambolee en la pesada
prisión de su dolor.

tal vez, por ahí, un hombre harto, de amor o de
belleza, ha dejado que su alma caiga de rodillas ante
la vida, porque al fin ha comprendido.

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